El Partido Socialista cumplió con el proceso de reinscripción ante el Consejo Nacional Electoral con un total de 201.000 fichas de afiliación aprobadas. Hace 15 años, solo el 10% de los habitantes del Ecuador se afiliaron a partidos políticos; hoy, hay una tercera parte que está afiliada. Rafael Quintero, conversó con Agencia Andes para dar sus impresiones sobre la actual situación de la política ecuatoriana.

Ecuador vivirá un proceso eleccionario. ¿Cómo analiza este momento histórico la militancia del Partido Socialista?

Toda elección es única. Ninguna elección –por ese principio- puede ser comparada con otro proceso electoral. El ambiente internacional, el escenario nacional, los actores, sus tipos de partidos y partidos, las leyes, la economía, la cultura de una sociedad, todo cambia de un proceso  a otro. Estamos ante la necesidad de hacer un análisis específico del país. Nosotros ya tomamos una decisión general: ratificar el anhelo del país, la voluntad política de nuestro partido de que en el Ecuador continúen los cambios y las transformaciones que se vienen dando desde 2007, bajo la conducción del gobierno que presiden Rafael Correa. Por lo tanto, decidimos apoyar su relección. Esa es la primera decisión grande.

El primer mensaje que le damos al Ecuador es que este partido no le pertenece a los socialistas, aquí ya no hay dueños del Partido Socialista. Este partido le pertenece al pueblo y ahora le decimos al pueblo que tiene un partido en el que puede confiar. Tenemos 87 años de historia, los socialistas que están en la gestión pública no hemos defraudado la fe pública, aunque tenemos solamente un ministerio regentado por una socialista y quisiéramos tener una mayor participación en el próximo gobierno. No vamos  defraudar la confianza de nuestro pueblo.

Con respecto a la elección anterior, ¿qué dificultades hay ahora  que no hubo en la primera elección de Rafael Correa a la que se sumaron los socialistas?

Hay al menos cuatro condiciones nuevas. En primer lugar, en 2006, firmamos una alianza programática, hoy queremos firmar una alianza programática y política; segundo, en ese entonces no teníamos sino un partido muy pequeño con 3.500 afiliados en todo el país, ahora tenemos 200.000; tercero, somos un partido moderno, la izquierda histórica ha cometido varios errores en América Latina, nuestro cometido actual es lograr consensos y consideramos que las elecciones son una forma importantísima de la participación política de los pueblos; finalmente, cada alianza que haga el partido no podemos perderemos la identidad, en una alianza no podemos renunciar a la participación, nadie puede subsumirse en alianzas que hagan desaparecer la identidad del partido. Esas condiciones hacen que la diferencia con la elección anterior sea muy importante.

¿Cuánto ha influido la presencia de Rafael Correa en este crecimiento del Partido Socialista?

Es un elemento porque en vez de tener un ambiente político de persecución, de encarcelamiento, de porrazos, de latigazos, de gases lacrimógenos de persecución… ¿Cuánta gente socialista y comunista no ha muerto o ha sido torturada? Por eso es inconsistente la propuesta de ese grupito de socialistas que están armando listas para otra candidatura. Nosotros le hemos dicho al país que después del análisis de la situación de nuestras condiciones, consideramos que no todo es perfectos –no olvide que la política es el arte de lo posible-, que hay que seguir avanzando. Por ello, hemos planteado el decidido apoyo al gobierno del presidente Correa y su relección.

En ese escenario actual, ¿cuál es la lectura que le dan a auspiciadas por la banca?

La banca creo que estuvo también apoyando el intento del golpe de Estado aquí, en Venezuela, contra Evo Morales… el capital financiero, el imperialismo… Todo mundo sabe a quién pertenece Lucio Gutiérrez, por decir propio. Él fue a EE.UU. ante Bush, lo que le faltó arrodillarse y besarle los pies. Entonces, indudablemente el capital financiero especulativo acostumbrado a no pagar impuestos, a evadir impuestos, a pagar malos salarios, a explotar a nuestra población, a no cuidar el medioambiente y a no intentar ningún proyecto de desarrollo alternativo que pase por la industrialización; esa banca intenta volver al poder.  No hay cómo pensar que las oligarquías se han vuelto de pronto democráticas, en absoluto: hay que dormir con un ojo abierto.

¿Cómo puede afectar el escenario internacional en la construcción de un socialismo internacional más allá de los personajes que encabecen los procesos?

La revolución en Venezuela, la unificación en el Partido Socialista Unido de Venezuela, los cambios  que de mayor envergadura que se están dando en Venezuela, que ya llevan más 10 años, marcaron en el escenario internacional el fin del unipolarismo, de la unipolaridad en torno a EE.UU y abrió un escenario de multipolaridades en el mundo. Nosotros tenemos –en América Latina- un posible eje de países unidos con un desarrollo muy progresista, solidarios con la paz en el mundo, críticos ante las intervenciones de potencias extranjeras en África, en Asia, en el Medio Oriente. (…) La victoria de Hugo Chávez en Venezuela tiene un efecto positivo en lo que va a pasar acá; por eso la derecha ecuatoriana estaba contra Chávez y nosotros –la izquierda ecuatoriana- estaba a favor de él, obvio porque es un efecto de demostración de que los cambios son posibles en nuestra América por la vía democrática.

Fuente: Agencia Andes