En acto emotivo, llevado a cabo en el Parque de la Madre de la ciudad de Quito, se realizó hoy día la conmemoración del décimo aniversario de la muerte de nuestra eterna presidenta Guadalupe Larriva. Para Patricio Zambrano, actual presidente nacional del PSE, el legado de Larriva constituye uno de los más grandes baluartes para la militancia socialista del país: “hablar de Guadalupe es hablar del ejemplo de un verdadero revolucionario, es evidenciar la consecuencia entre pensamiento y práctica transformadora”, mencionó  en el evento.

“La Lupita” como se la conocía en su entorno de confianza, falleció al poco tiempo de haber sido posesionada como Ministra de Defensa, histórica designación al considerarse que fue la primera mujer y civil al frente de esa cartera de Estado, mientras cumplía su trabajo. Este significativo cargo fue simplemente el culmen de una carrera entregada al servicio por los demás: diputada de la República del Ecuador por el Partido Socialista (2003-2007), educadora de formación y vocación, militante y organizadora popular; en fin, una vida entregada a las causas sociales y al bien común. Desde nuestra organización se la recuerda también por haber sido ella quien firmara el histórico acuerdo con Rafael Correa para su participación electoral en 2006. Sin duda alguna, esta década de cambios profundos vividos en nuestro país no se podría entender sin el aporte de Guadalupe.

Que su entrega y compromiso con la justicia social e igualdad sirva de horizonte permanente para todos y todas las militantes del Partido Socialista Ecuatoriano y de las causas sociales en general, que revitalicemos día a día nuestro espíritu revolucionario, que junto a Guadalupe mantengamos encendida la luz del socialismo en nuestro país.

¡Guadalupe vive, la lucha sigue!