Acerca de  la grandeza de la mujer, el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, escribió en el periódico Patria, en mayo de 1892: “Las campañas de los pueblos sólo son débiles, cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer”.

Tanto en la historia ecuatoriana como en la cubana, valerosas mujeres como Manuelita Sáenz, Nela Martínez, Guadalupe Larriva; Mariana Grajales y Vilma Espín, entre muchas otras, dedicaron sus vidas a la lucha por la independencia de nuestros pueblos.

Desde hace más de un siglo se celebra en todos los confines del mundo, cada 8 de marzo,  el Día Internacional de la Mujer. Sin embargo, todas las naciones no pueden decir hoy que con plenitud las féminas disfrutan sus derechos en igualdad de condiciones, como ocurre en la Cuba revolucionaria, desde el primero de enero de 1959.

En Ecuador, la primera transformación social a favor de las mujeres se le debió a la gestión del General Eloy Alfaro, quien a los pocos días de ejercicio de su primer Gobierno incorporó a la mujer a la administración pública.

Un día como hoy debemos recordar a aquellas mujeres ecuatorianas que entregaron su talento, su fuerza y su coraje  a la causa independentista en Ecuador y en la región latinoamericana.

Manuelita Sáenz, la Libertadora del Libertador, merece ser siempre exaltada con admiración, respeto y justeza.

Los ecuatorianos  tenemos el honor de contar con una digna mujer de la estatura de Manuela Cañizares, patriota independentista en cuya casa se reunieron la noche del 9 de agosto de 1809 los hombres que integrarían la Junta Soberana de la Revolución del 10 de agosto de aquel mismo año.

La historia de Ecuador está repleta de otras valientes mujeres que han dejado su impronta como Manuela Espejo, supo evaluar el verdadero significado de la libertad, anhelo por el que trabajó sin tregua para conseguirlo.

También la figura de Manuela León es una fiel  representación de la mujer incorporada a la lucha de la emancipación frente al poder colonial, en temprana época, al gestarse la Revolución de agosto de 1810.

Este 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, también rendimos tributo a una mujer indígena ecuatoriana, humilde y luchadora, símbolo de resistencia de los Pueblos Indígenas del Ecuador.

Nuestro homenaje eterno va dirigido a Tránsito Amaguaña, valiente mujer quien mantuvo una inquebrantable lucha por la tierra, el agua y la educación para los indígenas, entre otras muchas demandas.

En Ecuador,  el siglo XX nos trajo a Nela Martínez, una mujer antiimperialista, paradigma de amor a la vida, de inclaudicables principios, verticalidad en su pensamiento y acción. Por eso combatió por la paz, luchó por los derechos de los pueblos, condenó las injusticias.

Y en pleno siglo XXI recordamos siempre a la ecuatoriana Guadalupe Larriva González, quien  vivirá como un símbolo perenne del amor y la vida. Ella aceptó el enorme reto que le había planteado el Presidente Rafael Correa Delgado, de ser la primera mujer que en la historia de la República desempeñara el cargo de Ministra de Defensa, designación que fue saludada con entusiasmo no sólo por las mujeres sino también por la inmensa mayoría del pueblo ecuatoriano. Unos días después de asumir tan alto cargo, Guadalupe Larriva murió en un trágico accidente aéreo.

Desde Cuba revolucionaria, en este día especial, también evocamos el coraje de la mujer cubana, su ejemplo de entereza y defensa de su Revolución, inspiradas en el ejemplo de Mariana Grajales, la madre de los Maceo.

De manera especial, con profunda admiración y respeto recordamos a Vilma Espín, quien encarna los más bellos ideales de combatividad y optimismo, de incansable guerrillera y de celosa albacea de la ternura. La valiente colaboradora de Frank País en la clandestinidad, la amiga inquebrantable del Comandante Fidel Castro, la compañera en la vida y en la lucha del Presidente Raúl Castro, se entregó por completo a su trabajo en beneficio de su pueblo.

Decir mujer es sinónimo de abnegación, esfuerzo, honestidad, resistencia, ser de pensamiento profundo y de altos valores; capaz de defender y preservar sus ideales bajo cualquier sacrificio.

Todos esos valores los encarnan también las jóvenes ecuatorianas que en toda Cuba hoy se forman profesionalmente, para luego incorporarse al desarrollo del  País. A ellas va dirigido nuestro saludo fraterno, con el convencimiento de que en la juventud descansa el futuro de la Patria Ecuatoriana.

La historia de nuestras naciones ha sido posible gracias al apoyo y a la entrega de la mujer. En nombre de Ecuador, de su Gobierno y su pueblo, reciban este día la profunda admiración y respeto por la obra monumental que levantan diariamente las mujeres en cualquier lugar de nuestra América y en el mundo.

Hoy más que nunca tenemos la convicción absoluta de la vigencia de la frase expresada por el Comandante Fidel Castro: “Cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, estos pueblos son invencibles”.

Fabián Solano Moreno

Embajador de la República del Ecuador en Cuba

Vicepresidente Nacional del Partido Socialista Ecuatoriano